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Seguro que habréis escuchado más de una vez eso de que no existen dos copos de nieve idénticos. ¿Es eso cierto? ¿Puede la naturaleza generar millones de millones de copos sin repetir nunca su forma?

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Los copos de nieve están compuestos por cristales de hielo. Para su formación, primero debe congelarse una gotita de agua alrededor de alguna partícula suspendida en el interior de la nube (una mota de polvo o polen). Al congelarse, la gota de agua se convierte en un cristal en forma de prisma hexagonal. Si la temperatura en la nube alcanza los -12 o -13 ºC, las gotas de agua que rodean al cristal se irán condensando sobre su superficie. Así, el cristal crece y aparecen “ramas” en cada una de las 6 puntas del hexágono. La forma en que crecen dichas ramas depende completamente de las condiciones ambientales (temperatura, presión, cantidad de agua,…), de manera que al ir éstas cambiando el copo va adquiere formas semi-aleatorias, dando lugar a preciosas formas de cristalización.

El año 1988, un equipo de investigadores de Wisconsin demostró que el crecimiento de un cristal de nieve depende de factores tan irregulares que es extremadamente improbable que existan dos copos iguales en la naturaleza. También demostraron que, controlando con mucha precisión las condiciones ambientales en el laboratorio, se pueden conseguir dos copos totalmente idénticos, aunque su forma no podía ser tan sofisticada como las que estamos acostumbrados a ver.

A continuación se muestran algunas de las formaciones de copos de nieve conocidas más comunes:

1. Prismas Simples

Los prismas simples son la geometría más básica de los copos de nieve. Su forma puede variar desde largos prismas hexagonales (parecidos a un lápiz) hasta finas láminas hexagonales. Su tamaño suele ser tan pequeño que apenas se pueden ver a simple vista.

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2. Láminas Estrelladas

Son cristales de hielo laminado con seis brazos suficientemente anchos como para formar una estrella. Normalmente tienen los bordes decorados con marcas simétricas que los hacen quasi-únicos.

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3. Dendritas Estelares

El término “dendrita” se refiere a “forma de árbol”, por lo que las dendritas estelares son el tipo de copo de nieve que tiene 6 ramas principales y varios tipos de ramas secundarias. Estos copos de nieve miden típicamente entre 2 y 4 milímetros, por lo que son fáciles de ver a simple vista.

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4. Columnas Huecas y Agujas

Las columnas hexagonales en muchas ocasiones presentan regiones cónicas en sus extremos, formando columnas huecas. Este tipo de cristales tienen un tamaño tan pequeño que no es posible ver los huecos a simple vista.

Las agujas son finas columnas de cristal que se generan a una temperatura en torno a -5 ºC. Se pueden observar a simple vista y se asemejan a canas de pelo.

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5. Cristales Triangulares

Los cristales, cuando crecen a una temperatura cercana a los -2 ºC, pueden tomar forma triangular. Eso sucede en pocas ocasiones y aún no se conoce la razón de dicho comportamiento. Si de las esquinas de la lámina brotan brazos, el resultado será una rara versión de la lámina estrellada.

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6. Roseta de Balas

La nucleación de un grano de hielo a veces produce varios cristales creciendo en orientaciones aleatorias. Cuando las diferentes piezas se convierten en columnas, el resultado se llama una roseta bala. Estos policristales a menudo se rompen, convirtiéndose en cristales aislados con forma de bala.

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7. Nieve artificial

Las máquinas de nieve artificial sueltan finas gotas de agua que son congeladas justo antes de su expulsión. Por ello, la nieve resultante no se asemeja en nada a la nieve formada naturalmente.

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Snowtime

Y para acabar, aquí tenéis uno de los “time lapse” más creativos que he visto en mucho tiempo. Snowtime, realizado por Vyacheslav Ivanov, se zambulle en el mundo microscópico para mostrarnos el fascinante crecimiento de un cristal de nieve.

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